Por Queralt Morral Bisbal
El Mediterráneo ha influido mucho en mi música: el sol, un color que quizá no es rico en matices, pero es muy claro. La luz, en el aspecto tímbrico de mi obra, la veo presente. Digámosle impresionismo, la cuestión es que yo me siento muy bien con ese color, y lo atribuyo a la luz del campo de Tarragona y del Mediterráneo en general.” (Joan Guinjoan)
Joan Guinjoan (Riudoms, 1931 – Barcelona, 2019) es una de las figuras más destacadas de la música contemporánea española del siglo XX. Fuertemente comprometido con la realidad social y cultural del momento, ha resultado un eje imprescindible en el desarrollo y la divulgación de la música contemporánea en Catalunya y más concretamente en Barcelona.
Nacido en una familia de campesinos, Guinjoan vivió su infancia y adolescencia compaginando sus estudios en el colegio con el duro e incesante trabajo en el campo. Él mismo expresaba que esto marcó su carácter, tenaz y trabajador, que más adelante se haría evidente en su trayectoria musical. También marcó significativamente su arraigo a la tierra, a Riudoms y a su gente.
El primer contacto que Guinjoan tuvo con la música fue gracias a un acordeón que le regalaron a su primo cuando éste era un adolescente. Guinjoan, que por aquél entonces tenía 14 años, se interesó por el instrumento de inmediato y empezó a tocarlo de oído sacando piezas de baile que en aquel momento estaban de moda.
Cada vez le gustaba más tocar y aprovechaba cualquier pausa en sus tareas en el campo para practicar. Su familia creía que el acordeón sería un pasatiempo pasajero para Guinjoan, pero este estaba entusiasmado e insistió en recibir clases. Al final le llevaron a Reus con el maestro Fructuós Piqué y éste le aconsejó que dejara el acordeón y que empezara la carrera de piano, pues vio cualidades en el chico y decidió que podría desarrollarse mejor como músico tocando el piano.

Para contextualizar este hecho hay que mencionar que el desarrollo del acordeón como instrumento de concierto se va realizando a lo largo de todo el siglo XX, y aún hoy está en constante evolución. También cabe destacar el hecho de que la concepción pública del instrumento como herramienta para interpretar música culta no estaba muy extendida en ese momento, pues la importancia que el acordeón ha tenido en la música popular y los prejuicios que esto ha conllevado en cuanto a la comprensión de la diversidad de repertorio que con él se puede interpretar, ha dificultado la inclusión del instrumento en el ámbito clásico a lo largo de todos estos años.
Joan Guinjoan estudió piano con el maestro Piqué desde el año 1947 hasta el 1952, momento en el que entró en el Conservatori del Liceu para estudiar la carrera de piano con el profesor Alexandre Ribó. En ese momento, Guinjoan dejaba atrás el que en un principio debía ser su ocupación, pues él era el heredero de los terrenos familiares y debía hacerse cargo de la finca, pero la música había irrumpido en su vida con fuerza, y entonces ya había decidido trasladarse a Barcelona para empezar a construir su futuro como intérprete, él quería dedicarse a la música.
En el año 1954 ingresó en la École Normale de Musique de París. Allí estudió piano con Charlotte Causeret y Jules Gentil, quienes le proporcionaron una base técnica importante. Durante los años que estuvo viviendo en París (hasta el 1960), Guinjoan trabajó en diferentes locales para poder subsistir: tocaba en Au Père Tranquille o en Pigalle, sitios donde se interpretaba música de baile. Guinjoan reconocía que tocar en todos estos ambientes resultó una experiencia muy beneficiosa para él como persona y como compositor, pues le permitió conocer una variada gama de géneros dentro de la denominada música ligera, hecho que nutrió su extensa y variada obra. Fue también en esta época en la cual descubrió el ambiente cultural extraordinario de la ciudad francesa.
Durante estos años en París, Guinjoan fue desarrollando un interés por la composición. En 1954 ya había creado su primera obra para piano, Melodía exótica. En 1960, ya decidido a dedicarse exclusivamente a la composición, Guinjoan estrenó en el teatro Pérez Galdós de Las Palmas su obra Suite op. 1 para piano.
En 1960, a su regreso a Barcelona, Guinjoan conoció a Frederic Mompou, compositor catalán que después de escuchar algunas de sus obras organizó un patronato de mecenas para ayudarle a poder continuar trabajando en el campo de la composición, esto le permitió estudiar composición con Cristòfor Taltabull. Guinjoan reconocía que Taltabull fue una persona providencial para la música en Barcelona en aquellos años en que las fronteras culturales de España eran impermeables. Gracias a él llegó la vanguardia musical europea, pues era un gran conocedor de la Escuela de Viena, de Webern y de Schönberg. En Barcelona, Taltabull aplegó a su alrededor un conjunto de jóvenes compositores que se convertirían en las referencias más contrastadas del momento (Josep Maria Mestres-Quadreny, Josep Soler, Xavier Benguerel, Jaume Padrós, etc.). Guinjoan encontró en Taltabull su primera formación como compositor, pues todas las obras que había creado hasta entonces eran fruto de un desarrollo autodidáctico de sus ideas musicales.
Decidido a profundizar sus estudios de composición en la Schola Cantorum, regresó a París para estudiar con Pierre Wissmer (composición y orquestación) y Edmund Pendelton (dirección orquestal). Fue durante este período en el que Guinjoan, además de contar con la formación académica de tendencia musical bastante tradicional de la Schola Cantorum, tuvo la oportunidad de acercarse a otros tipos de música, como la vanguardia musical impulsada por Xenakis, Berio y Stockhausen.
Volvió a Barcelona en 1964, momento a partir del que se establecería definitivamente en la ciudad condal y donde emprendería numerosos proyectos para el desarrollo de la música contemporánea. Joan Guinjoan ha resultado ser una figura completamente polifacética en el mundo de la música y un gran emprendedor. Intérprete, director, crítico musical y compositor, estuvo siempre fielmente comprometido con la realidad política y social del momento para desarrollar y difundir la música contemporánea en todos los ámbitos.
Joan Guinjoan fue un compositor único y claramente versátil. Su catálogo de obras abarca desde obras para un solo instrumento hasta obras sinfónicas, pasando por música de cámara, música escénica, música electrónica y música incidental.
Sonidos de la tierra es el resultado de la retoma de contacto que Guinjoan tuvo con el acordeón. Después de conocer al acordeonista Iñaki Alberdi, éste le propuso componer una obra para acordeón solo. A partir de entonces Guinjoan se puso a trabajar en una obra que concibió como un divertimento, un experimento para él. Se trata de una obra con estructura de tema y variaciones, el tema principal de la cual es una melodía popular catalana.
La obra se estrenó el 12 de noviembre de 2008 en el Auditori Caixa Catalunya en la Pedrera, en un concierto que formaba parte del ciclo dedicado a la música de Guinjoan impulsado por el III Festival de Música Contemporánea de Barcelona. La obra estrenada entonces presenta algunas diferencias respecto a la obra que se dio por terminada el 14 de junio de 2011 después de un trabajo de plena colaboración entre compositor e intérprete.
El título de la obra (Sonidos de la tierra) nos trae la imagen del joven Guinjoan tocando el acordeón en un Riudoms rodeado de tierras de cultivo. Esos sonidos de música popular de baile se mezclan con el paisaje soleado del Baix Camp y nos transportan al pasado del compositor, a su hogar y a su primer contacto con el acordeón. El subtítulo de la obra (Variaciones sobre un canto popular) nos desvela no solamente la forma general de la obra, sino también el carácter y la esencia melódica de ésta.
Referencias
García del Busto, José Luis (2001). Joan Guinjoan: testimonio de un músico. Madrid: Sociedad General de Autores y Editores.
Fernández García, Rosa María (2006). Aspectos configuradores de la música guinjoaniana. Barcelona: Recerca Musicològica núm. 16.
Fernández García, Rosa María (2001). La obra del compositor Joan Guinjoan (Tesis doctoral). Universitat Autònoma de Barcelona, Barcelona.
Güell, Xavier & Casanovas, Mercedes & Viñamata, Agueda (2008). Joan Guinjoan 2008. Barcelona: Música al Límit
Orquesta y Coro Nacionales de España (2012). Carta blanca a Joan Guinjoan. Madrid: Fundación Juan March
